La central de franquicias o cómo estructurar tu red de franquicia

Dimensionar la central de franquicias adecuadamente es una condición necesaria para expandirse en franquicia. Aunque franquiciar resulta una de las formas más viables, desde el punto de vista económico, de desarrollo empresarial deben realizarse una serie de inversiones para ello. Estas, si bien no producen una rentabilidad inmediata, son la base del éxito de la futura cadena de franquicia.

Para desarrollar una cadena de franquicias es preciso contar con una plataforma adecuada, lo que se en el ámbito de la franquicia lo llamamos central de franquicias. Esta plataforma es la estructura que utiliza el propietario de la red de franquicias para posibilitar que los franquiciados puedan rentabilizar su inversión en la misma. A través de esta central de franquicias, el franquiciador realizará y facilitará todo lo que los franquiciados precisan para conseguirlo. Y lo hace a través de elementos específicos. Entre ellos:

  • El producto,
  • Proveedores,
  • Publicidad,
  • Merchandising,
  • Formación, etc.

Es esencial dimensionar y estructurar de la forma más óptima esta plataforma para que los resultados sean los apetecidos.

Para aquellos empresarios que estén pensando en franquiciar y  crear una estructura adecuada es una fórmula matemática exacta, tenemos malas noticias. No podemos decir que haya una sola forma de franquiciar. En realidad, hay múltiples formas de hacerlo. No importa el sector en el que operen. La estrategia a llevar a cabo la definen elementos particulares de cada marca. Así, cada empresa desarrollará su modelo de franquicia en función de diferentes factores. Entre ellos, los objetivos, sus estructuras internas, sus recursos, su ubicación, sus objetivos, su know-how. Y es que cada franquicia se desarrollará en función de sus características propias y únicas.

Elementos que forman la central de franquicias

Así pues, debemos crear la estructura más adecuada para el desarrollo de nuestra franquicia. Esta estructura dependerá de diferentes elementos que debemos analizar previamente para conocer el grado de franquiciabilidad de nuestro negocio. Este es un paso esencial para ver realizados nuestros objetivos y conseguir que nuestra futura cadena de franquiciados crezca hasta alcanzar el volumen deseado. Y, por supuesto, que genere la esperada rentabilidad tanto para la central como para las unidades franquiciadas.

Entre otras cosas, una central de franquicia necesita ser un sistema con recursos humanos altamente especializados. También debe contar con servicios de calidad que posibiliten afrontar las fases iniciales con garantías y en condiciones de competir en el mercado. De esta manera se marca una línea estratégica definida. Y posicionamos adecuadamente la marca consiguiendo un ritmo fluido de referencias y aperturas.

Esto permite capitalizar la sociedad y proporcionarle recursos adicionales con los que acelerar el crecimiento si fuera necesario: infraestructura, personal y marketing. La forma de gestionar todos estos recursos adecuadamente es a través de la central de Franquicia. Como tal debe aglutinar todas las sinergias posibles y estar pensada para hacer crecer cada el proyecto en cuestión.

La capacidad de anticipación a las necesidades que generará el proceso de desarrollo supondrá garantizar, en buena medida, el éxito de la empresa que se acomete. Estos razonamientos, aparentemente evidentes, cobran un mayor peso en los procesos de expansión en franquicia, donde, habitualmente, el empresario está inmerso en el ámbito de la pequeña empresa o, incluso, de la microempresa.

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