La importancia de la disciplina en 5 pasos

La autodisplicina en 5 pasos

Poco se habla de uno de los aspectos más importantes y más influyentes para conseguir llevar una franquicia o negocio con buenos resultados: y eso viene gracias al poder de la autodisciplina, con el fin de conseguir los objetivos que te propongas.

¿Pero qué significa realmente?
Todo el mundo tiene aspiraciones, sueños, objetivos, y le gustaría tener una vida mejor, pero cuando se dan cuenta de que eso requiere un esfuerzo por su parte, todo cambia. Pocos son los que están dispuestos a sacrificar parte de su presente por un futuro mejor. No importa cual sea el objetivo o aspiración que quieras conseguir, lo importante es que te esfuerces hasta el final para conseguirlo.

Aquí te dejamos cinco consejos para trabajar esa autodisciplina y fuerza de voluntad que todo empresario debería tener:

1. Haz cada día algo que no te apetezca.

Gestos o actos simples como hacer los papeleos que nadie quiere hacer o levantarte más temprano, harán que entrenes el músculo de la autodisciplina para que esté preparado para enfrentarse a un reto mayor. Utilizar un horario o agenda puede hacértelo más fácil y obligarte más en esos pequeños detalles.

2. Recuerda siempre la motivación y el objetivo final

Cuando nos proponemos una meta, al principio es muy fácil porque tenemos muchas ganas y motivación, pero poco a poco nos vamos cansando y volviendo a los hábitos de siempre.
Sea lo que sea lo que te hayas propuesto conseguir, es seguro que vas a tener momentos de debilidad. Una buena forma de acordarte es escribir los motivos por los que quieres hacerlo y tenlos siempre en un lugar visible.
En una empresa o negocio, también es importante que tus empleados también tengan clara esa motivación, con el fin de que todo vaya mucho más fluído y se cree un ambiente dinámico y positivo para conseguirlo.

3. Rodéate de la gente correcta

Este es uno de los puntos clave. Dicen que eres la media de las 5 personas con las que más tiempo pasas. Echa un vistazo a tu alrededor y piénsalo.
No se trata de menospreciar ni dar de lado a tus amigos o familia, sino de buscar mejorar tus contactos con gente que tenga los misos objetivos o incluso que los haya conseguido ya. Esto te dará fuerza y motivación para continuar.

4. Explota tu lado creativo. No todo es trabajar como un robot. También es importante pensar en mejorar las cosas e imaginar cómo podrías hacerlo.

5. Asiste a más networking o eventos de emprendedores. De esa manera, podrás dar a conocer tu proyecto y podrás sacar ideas que presenten los demás. Las relaciones sociales son un punto fuerte para que no desaparezca tu motivación, porque la compartes.