Se suspende el Registro de Franquiciadores

Registro franquiciadores

Después de bastantes años de polémica en torno al Registro de Franquiciadores, parece ser que el Ministerio de Comercio Interior ha decidido actuar en consecuencia. El resultado ha sido la suspensión de la actividad de dicho Registro de Franquiciadores. 

Con ello ha eliminado la obligatoriedad de las franquicias de darse de alta en el mismo. El comunicado emitido por el Ministerio reza lo siguiente:

Debido a problemas técnicos y de operatividad del Registro de Franquiciadores Central, la Subdirección General de Comercio Interior, con el visto bueno de la Dirección General de Política Comercial y Competitividad, como titulares de la competencia en la llevanza y gestión del citado Registro, han tomado la decisión de suspender la actividad del mismo, por lo que quedan suspendidas en consecuencia y hasta nuevo aviso, todas las obligaciones relativas a la inscripción en este.

Esperamos y deseamos que esta suspensión sea utilizada para dotar de sentido al Registro de Franquiciadores. Y es que, el escaso control, la nula actualización y, en consecuencia, la poca utilidad, había quedado a todas luces obsoleto.

Por qué se suspende el Registro de Franquiciadores

No sabemos los motivos reales de la suspensión más allá del comunicado. Podemos coincidir en que de nada sirve tener datos de más de un millar de franquicias registradas si los datos no están actualizados. Tampoco si no se exigen unos mínimos para darse de alta. Ni si no existe ningún tipo de presión a las marcas para que se mantengan al día.

A todo ello se suma su escasa presencia en el sistema de franquicia. Sorprende el escaso conocimiento de esta herramienta, que en teoría debería ser útil para los inversores interesados en ser franquiciados. Lo cierto es que después de muchos años tratando con emprendedores sorprende el escaso número de estos que siquiera conocían la existencia de dicho Registro.

En BeFranquicia estamos convencidos de la utilidad de estas herramientas. Aportan transparencia y seriedad al mercado y son herramientas de utilidad para los emprendedores. No obstante, si la Administración no es capaz de gestionarlas correctamente terminan distorsionando el mercado. O siendo un gasto inútil para el contribuyente.

Por otra parte, para las franquicias no significa que se hayan liberado de esta obligación, simplemente se paraliza. Si ha de volver que lo haga cumpliendo su objetivo último: ser de utilidad a los emprendedores.