El autoanálisis. ¿Estoy preparado para ser franquiciado?

El autoanálisis es uno de los elementos clave para seleccionar nuestra franquicia con las mayores garantías de éxito. Conocernos en profundidad a nosotros mismos y a nuestro entorno nos ayudará a tomar las decisiones más correctas a la hora de decidirse por una franquicia.

No cabe duda de que hoy en día son muchos los emprendedores que ven en la franquicia un modelo de negocio interesante. La franquicia ofrece ventajas y valores añadidos respecto a otras fórmulas de comercio.

Esencialmente, minimiza los riesgos a la hora de adherirse a una red de franquicias. Esto es porque iremos de la mano de un franquiciador. Este, antes de conceder franquicias, ya ha comprobado que su concepto es de éxito y tiene aceptación en el mercado.

Antes de decidirse por una determinada enseña hay una serie de etapas que el candidato a franquiciado ha de ir superando y que es fundamental que vaya despejando todas las dudas e inconvenientes que suelen aparecer en el camino. Antes incluso de acudir a un asesor de franquicia conviene autoanalizarnos.

El autoanálisis, esencial para acertar

La primera de todas ellas es saber si podremos funcionar como franquiciados. Dicho de otro modo, si la franquicia es la mejor opción para nosotros. Para ello es esencial que nos hagamos un autoanálisis. El objetivo será conocer si estamos preparados para el reto que supone entrar en una franquicia.

Es importante que nos realicemos una serie de preguntas en relación a nosotros mismos, no tanto al modelo de franquicia elegido, si es que ya lo tenemos. Aquí plantemos 4 preguntas que nos parecen fundamentales y que debe responder todo franquicia antes de elegir una franquicia.

¿Negocio propio o franquicia?

Parte uno del autonálisis. Es evidente que existen diferencias abismales entre montar un negocio por cuenta propia y una franquicia. Por cuenta propia no encontraremos:

  • Apoyos de ningún tipo,
  • Ayudas externas,
  • Asistencia técnica,
  • Formación inicial, ni continua… etc.

Abrir una franquicia, un sistema en el que el franquiciado sí que recibe apoyos de distinta índole:

  • Formativo,
  • Logístico,
  • Tecnológico,
  • Publicitario,
  • De ubicación del local,
  • Incluso en ocasiones financiero…

Además, son apoyos que se le ofrecen durante toda la relación contractual. No obstante, debemos saber que en el caso de optar por abrir una franquicia, el margen de maniobra no es el mismo que si se abre un negocio propio. En el negocio independiente el dueño toma sus propias decisiones. En la franquicia hay que regirse por un saber hacer. Este está demostrado que funciona, es rentable y de seguirlo lleva al éxito del negocio.

¿Quiero realmente ser empresario?

Convertirse en franquiciado de una red significa llegar a ser empresario. Esto significa que hay que tener claro la empresa es nuestra y nosotros asumimos el riesgo de ser empresario. No por formar parte de una marca y contar con apoyos y con una central franquiciadora que nos ayuda y nos resuelve cualquier duda o problema, el negocio va a marchar solo, en absoluto. Hay que comportarse como lo haría cualquier empresario:

  • Elaborar un plan de negocio,
  • Gestionar correctamente la tienda,
  • Llevar la contabilidad,
  • Calcular los gastos e ingresos,
  • Efectuar el pago a los proveedores, los trabajadores, la Seguridad Social,
  • Asumir el alquiler de un local,
  • Responsabilizarse del pago de los cánones y royalties al franquiciador,
  • Plantearse objetivos, elaborar previsiones a corto y medio plazo…

No hay que dejar nada a la improvisación. Hay que ejercer como un empresario independiente del franquiciador. Debemos gestionar nuestro propio negocio, con la ventaja de saber en todo momento que se cuenta con su apoyo, inicial y continuo de la central de franquicias. El autoanálisis nos ayudará a responder esta pregunta.

¿Tengo los apoyos que necesito?

Otro de los aspectos esenciales forma parte del ámbito personal. Independientemente de la situación económica, es importante asumir que en esta carrera que vamos a emprender involucremos a personas cercanas. Especialmente en lo que se refiere a la familia. ¿Están/estamos preparados para ello?.

En algunos casos el negocio nos puede exigir una parte importante de nuestro tiempo. También vivir situaciones en las que tendremos que asumir nuestro papel como empresario. ¿Estamos dispuestos a asumirlo?. El autoanálisis nos ayudará a responder

¿En qué sector me veo?, ¿tengo la capacidad?

Independientemente de nuestras ideas preconcebidas, probablemente busquemos un negocio que equilibre nuestros gustos con la rentabilidad. Por ello, es importante autoanalizarnos y conocer en qué sectores nos vemos mejor y más capacitados.

También es importante valorar nuestras cualidades tenemos y dónde se verán más reforzadas y aportarán un mayor valor añadido. Sin olvidarnos de nuestra formación y experiencia.

Todo ello, cruzado con el análisis de las diferentes opciones de negocio existentes en el mercado nos facilitará mucho la elección final.

El autonálisis nos dará sufienciente información y nos guiará para tomar decisiones correctas. Todo para llevar una carrera empresarial de éxito en la franquicia.

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