Planificar la expansión de mi franquicia

En algunas ocasiones, determinados conceptos de negocio con gran potencial ven cómo sus estimaciones de crecimiento no se cumplen. En otras ocasiones simplemente frenan en seco su expansión. Para conseguir evitar estos obstáculos es necesario contar con una buena planificación. En ella deben participar todos los departamentos de la cadena de franquicias.

Desde hace décadas la franquicia está experimentando un importante crecimiento, incluso en épocas de dificultad económica. Prueba de ello, es el incremento que ha tenido lugar en la anterior crisis. El sistema de franquicia pasó de 825 redes en 2007 a 1085 en 2013. Y con un crecimiento interanual constante.

El plan de crecimiento de su franquicia

Una de las claves para consolidar este buen momento que vive la franquicia es la planificación que realizan las cadenas franquiciadoras. En especial a la hora de enfrentarse a la expansión. Esto es esencial para evitar cometer errores irremediables,

La mayoría de las marcas de franquicia prepara sus planes de crecimiento de forma anual, mientras que unas pocas lo analiza más a largo plazo. En el lado opuesto, aproximadamente 1 de cada 4 centrales de franquicia opta por coordinar su expansión semestralmente.

En cuanto a los criterios, en BeFranquicia calculamos que cuatro de cada diez concreta su desarrollo, tomando como base las zonas prioritarias de expansión; tres de cada diez en las aperturas a realizar, y el mismo porcentaje en los resultados conseguidos durante el ejercicio anterior.

Cómo organizar planificación

Por lo general, en la elaboración del plan de desarrollo únicamente participa el departamento de expansión. Sin embargo, cada vez son más las marcas que deciden apoyarse en departamentos externos de forma que muchas de ellas combinan el apoyo de consultoras. En unas pocas ocasiones las marcas que externalizan completamente su expansión. Estos casos suelen darse en aquellas marcas que comienzan a franquiciar. Y que no tienen recursos para mantener un departamento propio.

Lo importante en cualquier caso es realizar unas previsiones realistas, evitando ser demasiado optimistas y en absoluto convertirlas en poco fiables.